DESESPERACIÓN DEL INEE

DESESPERACIÓN DEL INEE

Luis Zamora Calzada
13-03-2017

¡Vaya sorpresa!, realmente sorprendió a los lectores el encarte de cuatro páginas impresas de la publicación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación en México (INEE), que se hizo este lunes en algunos medios nacionales, con rimbombante cabeza principal, “Evaluación Educativa”, “año1, edición no. 1, 12 de marzo de 2018” y encabezado central “es deseable que los profesionistas sean evaluados periódicamente para asegurar que se mantienen actualizados en sus distintos campos profesionales (sin punto) Mérito, educación y evaluación(sin punto)”.

Las interpretaciones de la acción son diversas, una con la que coincidimos, es en torno a la desesperación del INEE por el rechazo a la evaluación que aplica, por la sencilla razón de que simple y llanamente no ha mejorado en nada al sistema educativo nacional, eso sí, ha sometido a crisis existencial y profesional al profesorado que se encuentra en estado de indefensión por la toma de decisiones unilaterales y contrarios a derecho, extralimitándose en su actuar al ignorar a un magisterio con vocación y sentido humanístico en la docencia que realiza, causando perjuicio que se extiende al alumnado y a la sociedad que manda a sus hijos a la escuela pública.

Sostiene lo anterior los datos de transito escolar que no han variado en este sexenio, así como los resultados de la evaluación “Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (PLANEA)” más reciente aplicado en 2017, dando cuenta de que el estudiantado sigue estancado en matemáticas y lenguaje.

A ello se suma la falta de datos que reporten el rendimiento de los maestros evaluados, a quienes etiquetaron como idóneos, sin embargo nadie sabe de su eficiencia y resultados, tampoco se ha cumplido con el acompañamiento que la ley ordena a la autoridad brindar a estos docentes, mucho menos se da la capacitación que han reducido a una convocatoria nacional llamada “oferta de cursos en línea Colección de Aprendizajes Clave” en educación básica, con grandes dificultades para el registro de profesores realizado por directores escolares, en cumplimiento del mandato ordenado por sus supervisores.

En fin, el INEE pretende recurrir a la opinión pública para validarse, la falta de legalidad en sus acciones (a manera de ejemplo, las notificaciones por correo electrónico sin autorización del titular de la cuenta, carece de validez legal para ordenar al docente) los hace acudir a los lectores de medios nacionales; muchos mostraron enojo y optaron por separar las páginas, algunos incluso lo tiraron a la basura.

No es para menos, el señor Backhoff Escudero (presidente en turno del INEE) pretende vender en tiempos revueltos un “sistema meritocrático”, asegurando que las instituciones aceptan e integran a los individuos en las diferentes

organizaciones sociales según sus méritos, y no por su origen social, condición socioeconómica o relaciones familiares y afectivas de poder.

Para el chascarrillo asegura: “En los niveles gubernamentales, la meritocracia está asociada a la forma por la cual los funcionarios deben ser elegidos para sus puestos de acuerdo con su capacidad (por ejemplo, a través de concursos abiertos)”. ¿En dónde anda este amigo?, es notoria su desvinculación con la realidad.

En un claro llamado a la piedad, da a conocer cuatro reactivos aplicados a la población compuesta por 1200 casos (no es cuantitativo, tampoco cualitativo, mucho menos indicativo por los habitantes que tiene el país), aplicado por la BGC sin dar a conocer qué es y de dónde es.

Sus preguntas: A cuatro años de aprobada la RE ¿qué tan seguro está usted qué la evaluación, de la que es responsable el INEE, sirva para mejorar el desempeño de los docentes y directivos?; Dígame, saber que el INEE no depende de la SEP y que es la autoridad para evaluar la calidad de la educación en México, ¿Qué tanto le convence que los maestros estarán mejor preparados para dar sus clases?; ¿Está usted de acuerdo o en desacuerdo con la Reforma Educativa? y ¿Está usted de acuerdo o en desacuerdo con que se dé marcha atrás a la Reforma Educativa?.

Bueno, son preguntas tipo INEE, de sus datos reportados ni hablar, fue aplicado a personas de 18 años y más, no se sabe si estaban escolarizados o tenían hijos en alguna escuela pública, tampoco si eran rico o pobres, por lo que es imposible afirmar que sus resultados sean una postura de la población en torno a la reforma educativa.

Amable lector, en un espacio de tiempo intente contestar el cuestionario, no es válido preguntar a la persona más cercana, tampoco usar acordeón, mucho menos documento alguno; si es maestro desquítese y utilice lo que quiera, no es para evaluarlo, mucho menos para etiquetarlo como idóneo o no idóneo, ahora es cuando, ¡usted puede!.

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