¡QUE CONSTE,… SON REFLEXIONES!

¡QUE CONSTE,… SON REFLEXIONES!

Sócrates A. Campos Lemus
¡Que Conste,… ¡Son Reflexiones!
21-02-2018

“Se encuentran dos locos un espejo y uno se mira y dice: pues creo que lo conozco, el otro le arrebata el espejo y se mira en el mismo y comenta: Pues claro, pendejo, soy yo”. Y SI REFLEXIONAMOS BIEN SOBRE EL TEMA, PODRÍA CAER EN LA CONCLUSIÓN DE QUE LOS PARTIDOS POLÍTICOS QUE AHORA MUESTRAN DIFERENTES SIGLAS, SON IGUALES EN SU ORIGEN Y DESTINO… TODOS VIENEN DEL PRI, y no podría negar Ricardo Anaya que, él, también está en ese jueguito como lo están los demás, solo que los pleitos son como dice mi abuelita: por el dinero, el poder o por los amores…y el pleito es luchar por los puestos y presupuestos para seguir chingando y mamando del presupuesto nacional y, chínguense los mexicanos…

El periodista J. Jesús Lemus acaba de publicar un libro: “MÉXICO A CIELO ABIERTO”,donde da cuenta del saqueo y de los robos de tierras, la contaminación y los asesinatos de las compañías mineras peor que en los tiempos de la colonia. Desde los tiempos de Calderón, además del entreguismo y de la guerra provocada para matar mexicanos, entregó millones de hectáreas de terrenos en el país que son verdaderos latifundios, y no son para producir, sino para saquear, robar las tierras, los metales y contaminar y robar el agua de las comunidades con la protección de las mineras extranjeras y del gobierno. así, entre el 2001 y el 2017, “las empresas mineras extrajeron en México una cantidad equivalente al doble del oro y la mitad de la plata que los españoles se llevaron en 300 años que duró la Colonia. La operación de esas empresas incluso de la mano del crimen organizado, ha dañado particularmente los territorios de pueblos originarios y ha dejado devastación ambiental y social en México bajo el amparo del Estado Mexicano”… y bueno, ahora, llega Napoleón Gómez para coordinar la explotación y el saqueo de los bienes públicos y los minerales, para que los particulares y los políticos sigan haciendo sus negocios privados y eso que nos prometían una nueva orientación y legalidad y honestidad… y para eso está Larrea, que es el dueño del país por medio de sus pupilos salidos del ITAM que controlan el gobierno desde hace muchos años y donde la tragedia para los mexicanos es brutal… pero los cambios, nos dicen, es luchar contra la corrupción y creo que estamos como los loquitos viendo en el espejo la misma cara de la brutalidad, del descaro, de la deshonestidad, del entreguismo y del saqueo, unos para los gringos, y otros, para los canadienses, y otros, para los chinos, el caso es que nos chingan y nos siguen robando…y y ni espejitos nos dan…

“La minería es uno de los negocios más jugoso para las empresas que operan en México, en su mayoría extranjeras, pero no para los trabajadores o las comunidades donde se desarrolla. Deja una utilidad anual de 200 mil millones de dólares, de los cuales muy pocos se ven reflejados en la calidad de vida de la sociedad mexicana que, en cambio, sufre los estragos de la explotación desmesurada…” “Solapadas por el Gobierno Federal desde hace al menos 25 años, cuando se firmó el TLC, cerca de 268 compañías principalmente canadienses y estadounidenses –operan en México- sin escrúpulos ni restricciones. Lo peor de todo es que a su alrededor convergen los peores males que aquejan a nuestro país: corrupción, desgobierno, narcotráfico, violencia, pobreza y desplazamientos”

Curiosamente, en esos territorios donde por medio de los “programas” sociales se engaña y se obliga a los campesinos a dejar sus tierras y agua, se forza a los mismos por medio de la relación que tienen las mineras con los grupos de la delincuencia organizada, y para ello, fomentan la producción, siembra y consumo de marihuana y amapola para fortalecer a los grupos criminales que ahora actúan en su favor, como los viejos guardias rurales que protegían los latifundios con el permiso de asesinar y robar a los pobres del país. Esto ha permitido a las empresas mineras extranjeras y a Larrea, en México, seguir ganando miles de millones de dólares cada año y financiar el narcotráfico organizado en grupos de fuerza operativa que hacen las veces de sus sicarios en contra de los campesinos o comunidades que protestan por los robos y saqueos, y para ello, con las policías y políticos, les permiten a los grupos de la delincuencia saquear miles y miles de toneladas robadas a pequeños mineros o a las comunidades para venderlas clandestinamente a los chinos y coreanos, con la complicidad de las aduanas que se hacen de la vista gorda para dejar salir los cargamentos… una gran red y organización criminal que sigue asesinando a los mexicanos desde las alturas del poder económico y político en el país… gozando de la impunidad.

Por medio de los grupos criminales establecen sus zonas de control y de explotación las siembras que comprometen a los campesinos y a sus tierras y les obligan a cuidarlas y defenderlas, de tal suerte que hacen un cordón de seguridad que se vuelve impenetrable a las autoridades y a los ojos que no deben ver lo que sucede, y se realiza la acción con las mineras, y para ello, pagan lo que quieren a los mineros y roban las tierras y el agua a las comunidades y quien proteste saben que es eliminado por sus sicarios que aparentan una lucha de grupos en el narcotráfico y que sirven para eliminar a los protestatarios o a los dirigentes sociales que luchan en favor de esas comunidades, y no aparecen los mineros como sus asesinos ni las autoridades, como antes, este mecanismo viene operando de tal suerte que los saqueos y los robos son increíbles, ligados a una cantidad de asesinatos y desplazamientos de miles de campesinos de su zonas de origen con lo que estamos generando una tragedia nacional… y nosotros, en la pendeja, viendo que ahora a los líderes que protegen los intereses de las mineras, serán senadores de la república, por el dedo, mientras tanto, miles de mexicanos siguen sufriendo la violencia, la pobreza y el desplazamiento…

Esta entrada fue publicada en Columnas, Política y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *