2016, ESPERA Y ESPERANZA

2016, ESPERA Y ESPERANZA

Gerardo Edmundo Viloria Varela
En Voz Alta
3-01-2016

Ha dado inicio el 2016. Como referí en entrega anterior, cada temporalización que el hombre le ha dado al tiempo conlleva hacia el futuro espera y esperanza.

Respecto a la primera, ese “estado vigilante”, de “alerta”,  –tal como anunció el gobierno federal- este viernes 1 de enero los precios de las gasolinas y el diésel disminuyeron por primera vez en la historia reciente del país.

Lo que no se esperaba, fue que el costo del gas licuado de petróleo (LP) en el Distrito Federal y en algunos municipios de los estados de México e Hidalgo subiría a 14.53 pesos por kilogramo, lo que implica un aumento de 39 centavos respecto al precio que se mantuvo durante el año que recién terminó.

De igual manera sorprendieron los incrementos en trámites y servicios, superiores a la inflación anual que los capitalinos deberán pagar, como es el costo de la verificación vehicular que tiene un alza de 58 pesos. 

Continuando con el primer enunciado, en materia electoral el 17 de enero se pondrá en juego la gubernatura de Colima luego de haberse anulado los comicios para gobernador celebrados el 5 de junio de 2015.

Más tarde, el 25 de enero el Poder Legislativo, haciendo fila obligada, al igual que otros congresos latinoamericanos que han tolerado la presión de intereses económicos internacionales, iniciará el debate sobre el uso de la marihuana, mismo que tendrá secuelas hacia adentro y hacia afuera.

Hacia el exterior, entre otros, se verá en la postura que fije el gobierno mexicano en las Naciones Unidas, en la sesión que sobre drogas se tiene programada para el mes de abril.

En recorrido por una geografía doliente con síntomas de crisis humanitaria, el 12 de febrero el papa FRANCISCO iniciará una visita de cinco días a nuestro país, donde estará en contacto con el drama de desaparecidos, migrantes e indígenas.

Entorno a esta gira, son diversos los intereses y políticos, que desean aprovecharla.

En marzo, en medio del calor electoral, los partidos y sus bancadas intentarán modificar la reforma electoral.

El 5 de junio, habrá comicios para renovar 12 gubernaturas, Congresos y ayuntamientos, en un contexto en el que la competencia político-electoral ya no volverá a ser la misma después del pasado 7 de junio de 2015. Las coaliciones, el voto fragmentado y en algunos casos los candidatos independientes obtienen relieve. 

También, ese domingo 5 de junio se elegirá a la Asamblea encargada de acordar y dictaminar la Constitución de la Ciudad de México.

Por otra parte, con un atraso hasta hoy, de más del 50 por ciento, 18 de junio entrará en vigor en todo el país el nuevo sistema de justicia penal acusatorio, tal como contempla la reforma constitucional en materia penal de 2008.

Es menester señalar que los pendientes legislativos son diversos y caros para la ciudadanía. Entre otros, hace falta la reglamentación al Sistema Nacional Anticorrupción, el nombramiento del fiscal correspondiente y el perfeccionamiento de las leyes en materia de transparencia.

En su logro, canje, cuota, prebenda y privilegios, son moneda de cambio. 

Por lo que respecta al ámbito de las reformas estructurales, la agenda desafía su curso y destino.

En otro rubro, analistas han reconocido que el petróleo y el dólar son los dos principales factores de riesgo para el crecimiento de la economía mexicana en 2016.

De acuerdo con estimaciones de Banamex, el bajo precio del crudo mexicano conllevará a que el dólar permanezca caro durante el año.

En opinión de ALFREDO COUTIÑO, director para América Latina de Moody´s Analytics, la economía mexicana tendrá un ritmo de crecimiento entre 2.5% y 2.8%, superior al 2.4% de 2015, pero aún por debajo del 3%, tasa a la que no se llega desde 2012.

En cuanto a la expectación social, hay heridas que deben atenderse y aliviarse con acciones que muestren y prueben que se gobierna bajo el interés público en bien del país.

Ante todo esto, se puede afirmar que vivimos en un México que es muy diferente al de hace dos décadas, donde ahora el consenso es frágil, estrecho y coyuntural. 

Un país donde los temas de corrupción, justicia, seguridad, impunidad, así como desempeño de las autoridades, crea sobresaltos y remiten a una crisis de confianza y descontento.

Frente a esa omisión, el conjunto nacional tiene la clara conciencia que ya no queda tiempo para errores, por tanto, la esperanza es primordial.

Esta realidad estructural del ser humano de desear, proyectar y ganarse el futuro –no confundir con “optimismo”-, es uno de los componentes más importantes de la vida individual y colectiva.  

Finquemos en ella, el destino superior de México.

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