VENEZUELA, TENSIÓN POLÍTICA

EJERCICIO DEL PODER
POR: GERARDO VILORIA

Este 23 de enero de 2019, día que celebraba 61 años de la caída del régimen militar de MARCOS PÉREZ JIMÉNEZ, las calles de Venezuela mostraron tensión política al saberse con dos presidentes.

Uno de ellos, NICOLAS MADURO quien el pasado 10 de enero inauguró un segundo mandato después de haber sido elegido, el 20 de mayo de 2018, en unos cuestionados comicios con alta abstención, sin la participación y el reconocimiento de la oposición ni la comunidad internacional.

El otro, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, JUAN GUAIDÓ, quien se autoproclamó “presidente encargado” del país,miembro de Voluntad Popular (VP), partido siempre cercano a Washington que fundó el encarcelado LEOPOLDO LÓPEZ.

Juan Gaidó

Juan Gaidó

La noticia generó que miles de migrantes venezolanos se volcaran a las calles en las diferentes ciudades en las que se encuentran apoyando al nuevo presidente interino.

Para defender la legalidad de los hechos, la oposición venezolana apeló a varios artículos de la Constitución de su país.

Al mismo tiempo, para darle legitimidad a su postura citó el apoyo de varios gobiernos extranjeros, especialmente el de Estados Unidos, de países vecinos como Brasil y Colombia, la Organización de Estados Americanos, el Banco Interamericano de Desarrollo, así como Canadá y Francia.

En contraparte, MADURO ha recibido el reconocimiento de Rusia, China, Irán, Bolivia, Cuba, Nicaragua y México.

Moscú denunció las maniobras de Washington de intentar el derrocamiento del Gobierno de MADURO.

Irán reafirmó su respaldo al Gobierno de Venezuela ante cualquier “intervención extranjera o un golpe de Estado” en el país caribeño.

La Unión Europea, que ha sido crítica de MADURO, no tuvo una posición de conjunto.

Uruguay, España y Portugal se han mantenido neutral.

Aunque las maniobras de MADURO para mantenerse en el poder son cuestionables, el fundamento del presidente LÓPEZ OBRADOR para brindarle su aprobación es de ortodoxia constitucionalista.

Políticamente busca una tercera vía en donde, desde la neutralidad, se encuentre una salida pacífica a los diferendos en otras naciones.

Sin embargo, tal actitud, por motivos ideológicos o tácticos, le causó a LOPEZ OBRADOR la condena de liberales y conservadores.

Ante ello, podemos afirmar que la historia ayuda, y la Cancillería mexicana tiene experiencia en manejos de crisis, sabe hasta dónde resiste y es útil la neutralidad.

En este contexto, el diálogo es la vía y la democracia el único medio.

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