LINCHAMIENTOS, 50 AÑOS

LINCHAMIENTOS, 50 AÑOS

Gerardo Edmundo Viloria Varela
Ejercicio del Poder
16-09-2018

Hace 50 años se dio el primer linchamiento en el estado de Puebla,

El 14 de septiembre de 1968, dos de los cinco trabajadores de la Benemérita Universidad de Puebla, quienes eran exploradores del volcán La Malinche, llegaron a la comunidad de San Miguel Canoa y, ante el rumor que eran “comunistas”, palabra que no entendían los pobladores, pero relacionaban con el “diablo”, los victimaron violentamente.

Es deseo de los habitantes de Canoa, que este atroz suceso se olvide, sin embargo, las cicatrices no se borran.

A partir de aquel momento, se registra en los relatos a la entidad poblana, como un territorio que ocupa –dentro del contexto nacional- un primer sitio de este estigma, donde sus lugareños hacen “justicia por su propia mano”.

La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado, reconoce, este año, 15 linchamientos en la entidad.

El municipio Juan C Bonilla, es el de mayor número de asesinatos tumultuarios en la provincia poblana.

El primer caso ocurrió el pasado 11 de febrero, cuando los moradores de la localidad de San Gabriel Ometoxtla quemaron a JUSTO RICARDO N., por un supuesto robo en grado de tentativa.

Otro linchamiento en Juan C Bonilla se tuvo el pasado 22 de marzo, luego de que habitantes del poblado de Santa María Zacatepec golpearon casi hasta la muerte a PABLO N., alias El Cumbias, presunto líder de una banda delictiva en la zona; falleció dos días después en un hospital.

Oriental, apuntó una más de estas agresiones el 23 de mayo en la localidad de Miravalles, donde tres sujetos asaltaron un negocio, en el que golpearon a su propietaria; los vecinos lograron someterlos para luego ser llevados al centro de la comunidad donde les prendieron fuego.

Acatlán de Osorio, se convirtió en la más reciente localidad en la que se tuvo un crimen comunitario, pues el pasado 29 de agosto, sus pobladores quemaron a ALBERTO FLORES MORALES y RICARDO FLORES RODRÍGUEZ, al ser acusados de ser secuestradores de niños, confirmándose después su inocencia.

El arzobispo de Puebla, VÍCTOR SÁNCHEZ ESPINOSA, ha lamentado y condenado dichos actos.

Aseguró que la iglesia nunca va a aceptar hacerse justicia por su propia mano, pues en muchos casos la persona que se está atacando puede ser inocente.

No obstante, estima que los linchamientos en el estado son el resultado de la desinformación, injusticia e impunidad.

Sin duda, la crisis de autoridad es la causa más profunda de esta violencia social, muestra el hartazgo.

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