EN…OJADOS

EN…OJADOS

Luis Zamora Calzada
9-05-2018

“Urgen tus datos, tú nombre, tú correo electrónico y sacas una copia de tú talón y tú credencial de elector…pero es a la de ya…”, ¿pero para qué?, maestro mis datos ya los tienen, le dijo al director.

“Profe, me los están pidiendo de la supervisión, al supervisor yo no le pregunte para qué los quieren, él es el jefe y él a su vez recibe órdenes de los de más arriba, ni modo que le diga que les pregunte…”, dice el director de la escuela, sin abandonar su actitud arrogante ante su subalterno.

“Pero maestro cómo le voy a hacer, si no traigo ni mi talón de cheque y mucho menos mi credencial de elector, esa nunca la cargo más que en los días de quincena, para identificarme en el banco…”, contesta el maestro.

“Pues no sé cómo le vayas a hacer, pero los tienes que tener antes de las dos de la tarde o tendrás que ir a dejarlos a la supervisión, sirve que preguntas para que los quieren y nos das la información…” agrega burlón el director.

El maestro sale de la dirección muy enojado, él sabe que si da sus datos es para subirlos a la plataforma del Servicio Profesional Docente y tenerlo en la lista de profesores a quienes se aplicará el examen para la permanencia, y si reprueba tres veces esa dichosa evaluación, perderá su empleo.

Pronto se enteró, que todos los maestros faltantes de aplicación en esa evaluación, serán obligados a presentarla este año.

La exigencia de entrega y ratificación de datos inició en los últimos días de abril, no se sabe a ciencia cierta de donde salió la orden, si de la Subsecretaría de Educación Básica y Normal o de la Dirección General de Educación Básica.

“En la forma de pedir está el dar”, dice el dicho popular y los modos utilizados por directores y supervisores escolares hasta ahora, sobrepasan el autoritarismo que molesta y enoja, como ocurrió con el maestro de esta nota.

Hay inconformidad en miles de docentes por lo que está ocurriendo en el Estado de México, la difusión de la separación del servicio de muchos maestros que se negaron a presentar esta evaluación en años anteriores, ha despertado una corriente de opinión muy negativa en contra de la autoridad, seguramente habrá repercusiones en estos tiempos electorales.

Quien haya tomado la decisión de exigencia de datos para la evaluación del desempeño o permanencia y la forma tan burda de hacerlo, no consideró el contexto, mucho menos las violaciones legales que se comenten al presionar sin justificación al profesorado.

La solicitud de datos de manera verbal carece de todo efecto legal, si el profesor no desea entregarlos y no autorizar su uso, es su derecho, el requerimiento debe ser por escrito, de manera fundada y motivada para no dejar en estado de indefensión al trabajador.

En el colmo de los extremo, con las actitudes presentadas, la propia autoridad educativa viola los “lineamientos para llevar a cabo la evaluación del desempeño del personal docente y técnico docente en educación básica y media superior en el ciclo escolar 2017-2018”, al no cumplir con las etapas ordenadas y mucho menos garantizar la infraestructura de aplicación, tales como los centros y equipos de cómputo en buenas condiciones y una buena señal de internet, que no han cubierto ninguna de las aplicaciones, en perjuicio de los evaluados, como consta en los informes del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

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